Comunicación, Control, Cotidianidad, Fernando José Pereira, Islandia, Reijkiavik, Sharjah International Art Bienal, tiempo, Video-instalación, Vigilancia
In Uncategorized on Junio 30, 2009 at 9:19 am

En el año 2003 el artista Fernando José Pereira realizó un viaje a Islandia del que posteriormente surgiría “Remote control, Remove control”, una instalación de video que se pregunta por la imagen y su relación con el tiempo. El profundo impacto que le produjo la ciudad de Reijkiavik, -y no tanto por sus paisajes como por sus ciudadanos-, es el punto de partida de esta obra. Actualmente está siendo expuesta en la 9th Sharjah Biennial – Sharjah International Art Bienal (es una coproducción del artista y la bienal).
Además de la impresión que origina una naturaleza, si se quiere en estado puro, como la islandesa, lo que llevó a Fernando José Pereira a pensar que estaba en la Arcadia perdida, fue el aparente grado de libertad del que gozaba su sociedad. Islandia, uno de los países con menor índice de criminalidad y el número más bajo de presos por habitante de Europa, podría parecer a primera vista una especie de sociedad no corrompida y libre de todos los males que acechan al resto de habitantes del orbe. Pero esta pureza de ethos, como después pudo comprobar el artista, no respondería tanto a una inclinación o disposición natural hacia valores tales como la confianza, el respeto o incluso el amor, como a un dispositivo represivo creado por la comunidad.
Belleza, cuerpo, Game Over, Juan Antonio González-Iglesias, Pink Floyd, Poesia, Pre-Textos, Raúl Pérez Cobo, tiempo
In Uncategorized on Junio 20, 2009 at 11:57 am

Desde una cierta perspectiva, el título de este libro parece encerrar una paradoja. Primero, game over es una expresión que va estrechamente ligada al género de los videojuegos, quizá no tan usada actualmente como hace unos años, pero perfectamente reconocible por cualquiera de nosotros y asimilable a ese (familiar) sentido de “juego terminado”. Segundo, porque game over era el pantallazo irritante que nos recordaba que no habíamos sido capaces de superar el reto versus la máquina (una Xbox 360, por ejemplo). Esto es, el lema moderno de la derrota cotidiana y lúdica, que aquí como emblema del libro nos plantea una sospecha. Aunque es cierto que no siempre esta voz (game over) se ha utilizado para indicar que la partida se ha perdido, el hecho de que aparezca como título del poemario hace que iniciemos su lectura sabiendo que es ésta una partida (vital) que hemos de dar por perdida de antemano. No en vano el título viene marcado en la cubierta con letras rojas, capitales, proyectando así ese código polisémico, plural, que nos obliga a entenderlo como broche final, pero al mismo tiempo como comienzo, de una extraña andadura a través de dos posturas en apariencia contrarias, pero que lejos de excluirse se complementan.
Dennis Oppenheim, Feliz humo, Javier Codesal, Mario Perniola, Periférica, Poesia, Videoarte, Vito Acconci
In Uncategorized on Junio 10, 2009 at 7:17 pm

Javier Codesal es un caso atípico en nuestro panorama creativo. Mantener un trabajo poético y artístico a un mismo tiempo y con la misma solidez es difícil de lograr. En este sentido, resulta preciso afirmar que es una persona que se muestra coherente consigo mismo y con el mundo en el que vive, en ambas disciplinas. Y es que gracias a trabajos como el suyo advertimos la profunda vinculación existente entre el videoarte y la poesía, dos propuestas estéticas que comparten multitud problemas. En ambas manifestaciones, las imágenes y las palabras son utilizadas fuera del ámbito artístico con funciones comunicativas, cosa que no impide que cualquiera de estos signos puedan generar una nueva realidad en el terreno creativo. Ahora bien, que compartan un mismo problema no quiere decir que vayan a dar la misma solución, ni mucho menos, y ésta es precisamente la virtud de Codesal, que logra salvarlos por separado y a la vez, unirlos en un mismo discurso estético, completamente coherente entre sí. Por eso, lo que sorprende es acercarse desde su trabajo de videoartista, con bastante reconocimiento y popularidad, al poético y comprobar que éste puede sustentarse por sí solo.