La pornografía quizás fuera el último escalafón de la cultura de masas que le quedaba por conquistar a la literatura, el arte y el pensamiento. Hoy a nadie le sorprende encontrarse el making off de un rodaje porno en una sala de arte contemporáneo, ni dar con un festival de cine erótico bendecido con las subvenciones de su ayuntamiento. En el panorama literario español, es fácil encontrar ejemplos de obras relacionadas que han gozado de un reconocimiento significativo; el premio Herralde de Ensayo de 2007 fue para Andrés Barba y Javier Montes, por La ceremonia del Porno y este mismo año, quedó finalista del mismo galardón Pornotopia, de Isabel Preciado, una autora que ya había abordado el porno en su anterior ensayo Testo yonqui, donde también nos trasladaba experiencias propias; algo parecido hizo Gabriela Wiener en 2008 en Sexografías, con reportajes sexuales en los que, a menudo, su autora era la propia protagonista. Con Sonría a cámara (Lengua de Trapo), Roberto Valencia ha sabido extender esta temática al género del cuento, dentro de este clima actual caracterizado por la normalización y el interés. Leer el resto de esta entrada »
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“Sonría a cámara”, de Roberto Valencia
En Roberto Valencia, Uncategorized el octubre 30, 2010 a las 9:49 pmanagrama, Andrés Barba, ensayo, Javier Montes, la ceremonia del porno, pornografía
“La ceremonia del porno” de Barba & Montes
En Andrés Barba, Javier Montes, Uncategorized el abril 9, 2008 a las 8:24 pmLa fuerza de la metamorfosis está en el fondo de toda seducción
Baudrillard
En la estantería que parece esconderse en todas las librerías, en el último
pasillo al fondo a laderecha, aguarda La ceremonia del porno y, sin embargo, el cartel que está justo encima de ti te asegura que dentro de sus páginas no vas a encontrar excitación ninguna, a menos que te vaya el “pensiero debole” de Vattimo, que todo puede ser. Estás en la sección de ensayo, que podría ser el sinónimo de la sección X del videoclub porque siempre te acercas con pudor y nunca seguro de si debes o no debes arriesgarte esta vez. ¿En qué momento dejó de chirriar la palabra “pornografía” en la siempre imprevisible y temida sección de ensayo? Me arriesgaría a decir que allá por la década de los noventa, con el boom de los Cultural Studies en Norteamérica. El ámbito de la Teoría de la Literatura traspasó las fronteras de lo literario, que la propia palabra “teoría” había diluido ya. Fue entonces cuando la metodología y los conceptos que hasta ese momento habían estado restringidos al estudio de la literatura se aplicaron a otros hechos o productos culturales de lo más variopintos, como sucede en La ceremonia del porno. Leer el resto de esta entrada »
pasillo al fondo a laderecha, aguarda La ceremonia del porno y, sin embargo, el cartel que está justo encima de ti te asegura que dentro de sus páginas no vas a encontrar excitación ninguna, a menos que te vaya el “pensiero debole” de Vattimo, que todo puede ser. Estás en la sección de ensayo, que podría ser el sinónimo de la sección X del videoclub porque siempre te acercas con pudor y nunca seguro de si debes o no debes arriesgarte esta vez. ¿En qué momento dejó de chirriar la palabra “pornografía” en la siempre imprevisible y temida sección de ensayo? Me arriesgaría a decir que allá por la década de los noventa, con el boom de los Cultural Studies en Norteamérica. El ámbito de la Teoría de la Literatura traspasó las fronteras de lo literario, que la propia palabra “teoría” había diluido ya. Fue entonces cuando la metodología y los conceptos que hasta ese momento habían estado restringidos al estudio de la literatura se aplicaron a otros hechos o productos culturales de lo más variopintos, como sucede en La ceremonia del porno. Leer el resto de esta entrada »