espacio de crítica literaria y cultural

“Para que todos nos llamemos Ángel González”

In Uncategorized on enero 12, 2008 at 12:32 pm

CIUDAD

Brillan las cosas. Los tejados crecen

sobre las copas de los árboles.

A punto de romperse, tensas,

las elásticas calles.

Ahí estás tú: debajo de ese cruce

de metálicos cables,

en el que cuaja el sol como en un nimbo

complementario de tu imagen.

Rápidas golondrinas amenazan

fachadas impasibles. Los cristales

transmiten luminosos y secretos

mensajes.

Todo son breves gestos, invisibles

para los ojos habituales.

Y de pronto, no estás. Adiós, amor, adiós.

Ya te marchaste.

Nada queda de ti, la ciudad gira:

molino en el que todo se deshace.

ÁNGEL GONZÁLEZ.

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