espacio de crítica literaria y cultural

Posts Tagged ‘ensayo’

“No habrá after- después de este post”

In Uncategorized on noviembre 20, 2010 at 10:02 pm


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Lo que usted quiso saber sobre arte y nadie le explicó: “Idioteca”, Raúl Quinto

In Raúl Quinto, Uncategorized on abril 30, 2010 at 7:11 pm

 

 

El fantasma es un fenómeno de superficie, y además un fenómeno que se forma en un cierto momento del desarrollo de las superficies.

 Gilles Deleuze, Lógica del sentido

 

Raúl Quinto se confirma como un escritor iconoclasta con la publicación de Idioteca. En primer lugar porque escapa del verso como forma de expresión poética para instalarse en una aparente narrativa y, segundo, porque lo hace corrompiendo al arte entendido como lugar de representación, pero arrastrando también toda esa literatura crítica que le acompaña (mitos, anécdotas). De esta manera se articulan las veintidós piezas en el libro: una  serie de relatos ficcionales que parten de imágenes artísticas conocidas con el fin de llegar a otro sitio. Por esa misma razón, y con el objetivo de ofrecernos algo distinto, la escritura de Idioteca no se establece ni en el ensayo ni en la ficción, puesto que es el suyo un discurso propio. Esta disconformidad se entiende bien no sólo por la existencia de fronteras entre discursos, sino porque también dentro de sus límites es donde se conforman los lugares comunes. Y estas convenciones son las que, de una manera u otra, afectan directamente a la creación, limitándola. Lee el resto de esta entrada »

“Mejorando lo presente. Poesía española última: posmodernidad, humanismo y redes” de Martín Rodríguez-Gaona

In Martín Rodríguez-Gaona, Uncategorized on abril 20, 2010 at 9:16 am

Hasta donde sé, desde la publicación de Singularidades en 2006 no había vuelto a aparecer un texto que asumiera de forma tan directa y exhaustiva las condiciones creativas de la poesía última española. Todo un intervalo, si consideramos que en estos últimos años se ha experimentado una transformación estructural definitiva, como parte de un proceso de especialización y apertura que debe mucho al empeño y la buena labor de editoriales y grupos críticos más o menos independientes. Pero también a la ampliación del gusto de lectores y escritores (en ocasiones, lo mismo) y al uso normalizado de las nuevas tecnologías. Uno de los aspectos más importantes a este respecto, junto con la consolidación de un aparato de festivales y encuentros literarios nacionales, para la visibilidad y promoción de las nuevas propuestas. Lee el resto de esta entrada »

“Homo Sampler”: ideologías, violencia y primitivismo en la era Afterpop

In Eloy Fernández Porta, Uncategorized on diciembre 20, 2008 at 1:00 am

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¿Cómo está escrito este artículo?

Anti-fascismo. Simulacro. Violencia. Ur pop

Comunismo. Turismo. Trash de Luxe

Veganismo. Ecologismo. Primitivismo. Autenticidad Falaz

Estética. Primitivismo. Violencia. Ur Pop

¿Mande?
¿Cómo está escrito este artículo?

Este post reúne cuatro textos inspirados en las teorías desarrolladas por Eloy Fernández Porta en Homo Sampler, su último ensayo. Cada post puede leerse de manera independiente, valiéndose de los hipervínculos del texto y el índice que encabeza el artículo. Lee el resto de esta entrada »

“El poema envenenado”, Alberto Santamaría

In Alberto Santamaría, Uncategorized on agosto 2, 2008 at 6:29 pm

 

 

 

El poema envenenado no es un ensayo, o no es un ensayo y sólo eso. Alberto Santamaría confecciona algo más y acaba por firmar una poética. Una poética que rastrea los rasgos de su escritura y que intenta recorrer los hilos de sus propios poemas, hasta el momento primero, como solo los buenos poetas saben hacerlo. Muy probablemente no fuera este el propósito, pero el resultado sitúa a este libro en la órbita de sus textos. Con ello no debe entenderse que el poeta cántabro hable aquí de sí mismo, sino que al trazar esta cartografía, o coordenadas (principalmente autores del siglo XX), que es este Poema envenenado, no hay duda de que se nos muestra una forma de estar ante lo poético y en el mundo, donde poesía y pensamiento se dan la mano.

El poema envenenado es una poética de poéticas, una poética de sistemas de pensamiento; de la base de los sistemas, lo que está presente y a la vez en fuga.

El texto se desarrolla como la poesía (veneno) que describe Santamaría, entre la irracionalidad y el pensamiento, “fundiéndose incesantes en otro cuerpo nuevo” que diría A. González, aquí descontextualizado.

Como bien hace entender el autor, el veneno no es una cualidad ni una capacidad, sino más bien una esencia. El poema sería veneno en sí; no ofrecería veneno además de otra cosa, es el propio veneno, el estado ontológico que fluctúa entre los límites de lo sano y lo enfermizo, gracias al contagio. Así, la construcción poética, “donde lo estético como espacio y lo poético como sentido se funden” en tanto que veneno es vital en sí misma y a la vez sustancia vírica, transferida por contagio y destilada como estética.

En El poema envenenado se formulan tentativas (así lo califica el autor) de diversa índole. Una de las más atractivas es la subtitulada “Fragmentos sobre el poema y lo real”. En ella se muestra cómo el poema se adentra en lo real, sabiendo de sus limitaciones y del papel que en él juega la mirada individual, para después confluir en dos direcciones complementarias; hacia lo exterior y hacia lo interior.

Como bien nos hace recordar Santamaría, la palabra poética nace en violencia con el lenguaje y con el mundo real y es a través de esta confrontación con el mundo como se percibe la presión de lo real de la que hablaba Wallace Stevens. Situación ésta que obliga o conlleva a preguntarse por el yo; “Una pregunta y la múltiple indecisión (e indecibilidad) de la respuesta irán conformando el poema” en palabras del propio autor. Salvando en cierto modo los problemas que acarrea el acercamiento a lo real, el poeta observa cómo otros han ido forjando “una nueva realidad desde el lenguaje”.

Stevens, ante esta presión de lo real, reclamaba un sublime rebajado, una revisión de los planteamientos longinianos y una escritura acorde estética y poéticamente con la época. Por ello, se pone de manifiesto en este libro el trabajo de diferentes autores por reformular su presente y la capacidad de éstos de filtrar la violencia a través de la observación.

La violencia está presente en el mismo acto de mirar, a través de la mirada se produce la tensión, como en el poema, entre el contacto con el mundo y la propia condición de ser humanos. Con este choque surge la respuesta carnal, como sucede en Notas de invierno sobre ficciones de verano, la palabra golpea su materialización al tiempo que se reformula la memoria como presente, y lo real y lo imaginado se funden y confunden. Destaca de todo este entramado la visión personal, el acercamiento individual que ilustran estos versos de El hombre que salio de la tarta:

Mi verano es más sucio –ya lo sabes- y por eso

más hermoso, y de él apenas recuerdo

los viajes, el sudor y la lluvia a destiempo,

la piel que me entregabas, el sonido de tus

pulseras, y el replicar de tus manos al tocarme.

Ese es el verano del que yo hablo, idéntico

y tan diferente al tuyo.

En este y en otros poemas no sólo se pone de manifiesto el acercamiento subjetivo, sino que también se ofrece la tensión entre la propuesta poética y los límites estéticos imperantes. De ahí que en este poema contrasten los primeros versos con estos últimos aquí transcritos, mostrando una clara intención de expandir la expresión, de descartar convenciones y rescatar detalles habitualmente al margen del eje central. Todo ello conduce a El poema envenenado donde constantemente se trata de la superación de límites estéticos y de la reformulación de diferentes usos del lenguaje, invirtiendo y rebasando diversos sistemas de pensamiento. Un ejemplo de ello sería el capítulo “Baudelaire y el asco. Tentativa ficción”, apartado muy bien desarrollado con un estilo amable y tentador. Idéntica situación la encontramos en la tercera parte del libro “(Algo sobre) venenos románticos”, en el capítulo “La expresión de la fractura del tiempo” de la segunda parte, o en el primero “La violencia del poema. Fragmentos sobre el poema y lo real”. Por el contrario, en otras páginas de este libro, la acumulación de citas  y la superposición de ideas dificultan el seguimiento, no impidiendo aún así que el contenido se altere, ni se pierda en absoluto.

Habría que resaltar lo acertadamente que Alberto Santamaría cristaliza las diferentes aproximaciones realizadas, ofreciendo un panorama teórico-poético que porta un nuevo veneno, el propio texto del autor contra sí mismo, contra la poesía y contra lo real, en una dialéctica fructífera de la que destaca la idea de reescritura y reformulación constantes.

El poema envenenado esta en sintonía con su anterior trabajo ensayístico, El idilio americano, que nos ofrecía una maravillosa lectura del arte norteamericano, en el que Santamaría ha sabido ver la construcción de una tradición (o el despojamiento de otra) realizando además una lectura en contraste con la europea. Se establecen aquí múltiples conexiones con aquel ensayo, sobre todo a través del planteamiento estético de Stevens, que en esta ocasión se amplía en detalles y nuevos desarrollos junto a los anteriormente publicados. En esta tradición Norteamericana se han sepultado como en ningún otro sitio la utilización de categorizaciones previas para acercarse a la escritura, o más bien habría que hablar de sistemas preconcebidos, que el autor señala como rasgo fundamental en la conformación del panorama poético y artístico norteamericano, y que de alguna manera consigue traer a nuestro lado una revisión y una más que probable muestra de su uso. Así las cosas, podemos entender cómo varían los ejes constructivos del poema y que “La realidad (y su sentido de violencia) forma cada vez más parte del pulmón mismo de la escritura poética” haciendo del presente una necesidad de toda escritura.

En definitiva, la poesía combina lo racional y lo irracional en un continuo juego de cambios de paradigma y superposiciones y se construye en la tensión entre la mirada, lo real (y sus límites en permanente devenir) y el lenguaje. Un claro ejemplo, para terminar esta aproximación mía que no llega a tentativa, lo encontramos en su poema “Hombre y tarta”:

Qué diablos

hacía un hombre en una tarta

sino ser él mismo esa tarta. Allí dentro,

sin espacio y sin tiempo.

Qué hacía,

Sino esperar el grito, la sorpresa:

tomad, aquí está mi cuerpo.

Qué hacía, sino comenzar siempre de nuevo.

PABLO LÓPEZ CARBALLO

 

 

 

 

“La ceremonia del porno” de Barba & Montes

In Andrés Barba, Javier Montes, Uncategorized on abril 9, 2008 at 8:24 pm

La fuerza de la metamorfosis está en el fondo de toda seducción

Baudrillard

En la estantería que parece esconderse en todas las librerías, en el último la-monja-salidapasillo al fondo a laderecha, aguarda La ceremonia del porno y, sin embargo, el cartel que está justo encima de ti te asegura que dentro de sus páginas no vas a encontrar excitación ninguna, a menos que te vaya el “pensiero debole” de Vattimo, que todo puede ser. Estás en la sección de ensayo, que podría ser el sinónimo de la sección X del videoclub porque siempre te acercas con pudor y nunca seguro de si debes o no debes arriesgarte esta vez. ¿En qué momento dejó de chirriar la palabra “pornografía” en la siempre imprevisible y temida sección de ensayo? Me arriesgaría a decir que allá por la década de los noventa, con el boom de los Cultural Studies en Norteamérica. El ámbito de la Teoría de la Literatura traspasó las fronteras de lo literario, que la propia palabra “teoría” había diluido ya. Fue entonces cuando la metodología y los conceptos que hasta ese momento habían estado restringidos al estudio de la literatura se aplicaron a otros hechos o productos culturales de lo más variopintos, como sucede en La ceremonia del porno.   Lee el resto de esta entrada »

“Afterpop” y la muerte del intelectual

In Eloy Fernández Porta, Uncategorized on enero 13, 2008 at 12:15 pm

eloy-fernandez

Afterpop

Eloy Fernández Porta

Ed. Berenice, 2007

Hace ya más de cuarenta años, el semiólogo italiano Umberto Eco publicó un ensayo cuyo título acabó por dar nombre a dos facciones enfrentadas en el entonces incipiente debate sobre alta cultura y cultura popular. Apocalípticos e integrados (así se llamaba) trataba de desenmascarar las falacias críticas de los que, por una parte, veían en la cultura de masas una anticultura que amenazaba con eclipsar al verdadero arte, necesariamente elitista (apocalípticos); y por la otra, los que celebraban la bonanza expansiva de la cultura popular sin reparar en sus efectos empobrecedores y mercantilistas (integrados). Mucho ha llovido desde 1965, y a día de hoy países como EEUU ya han desarrollado potentes corrientes críticas y académicas que analizan la cultura de masas de forma indistinguible de la cultura en general, superando así la burda polarización. Desgraciadamente, no es el caso de España, tal y como se esfuerza en demostrar Afterpop. Lee el resto de esta entrada »